martes, diciembre 08, 2015

Ford Zephyr 4 MK III de Vanguards





La Ford Motor Company representa a la perfección el paradigma de fabricante generalista de automóviles, de hecho, sería imposible encontrar una lista tan larda y diversa de vehículos todos con el mismo emblema sobre su capó. Y es que la firma de Detroit ha producido automóviles para un sinfín de mercados: Estados Unidos y su área de influencia; Gran Bretaña y la Commonwealth; Alemania y Francia para toda Europa continental; Australia y las antípodas; y Brasil y Argentina para América Latina. En 1911 Henry Ford abre su nueva factoría en Gran Bretaña, concretamente en Trafford Park, Manchester, donde produciría los modelos T y A. Catorce años más tarde la empresa se traslada a Dagenham, en las orillas del Támesis, lugar donde desde entonces se han producido todos los Ford genuinamente británicos.

La gama Zephyr -junto a los Cónsul y Zodiac- ocupan desde su presentación en el London Motor Show de 1950 en Earls Court el segmento superior de Ford UK hasta que hiciese aparición en 1972 el Granada. En 1962 se presenta la tercera generación del Zephyr, un automóvil completamente nuevo desde el punto de vista estilístico y de mayor tamaño que sus antecesores. Su diseño era obra del canadiense Roy Brown, que recientemente había presentado la nueva generación del Cortina y en cuya autoría figuraba también el polémico Edsel de la división americana. En su estilo conviven influencias del otro lado del Atlántico con rasgos muy propios del diseño italiano muy en boga  entonces, de hecho, la trasera del Zephyr MK III se inspira en un prototipo que la empresa carrocera Frua diseñó para Ford.

La principal novedad de la tercera generación del buque insignia de Ford UK era la desaparición de la denominación Cónsul para el modelo de acceso, que pasaría a llamarse Zephyr 4. En la gama intermedia estaría el Zephyr 6. Ambos coches de distinguían por el diseño de su parrilla frontal, estando partida en dos en el 'Six'. En lo más alto se situaba el Zodiac con rasgos estilísticos muy diferenciados, como la doble óptica delantera y una tercera ventana lateral. El 'Four' iba equipado con el motor de cuatro cilindros de 1,7 litros mientras que sus hermanos mayores montaban un seis cilindros en línea de 2.500 cc. El Zephyr 4 constituía una excelente opción de compra como coche familiar para la clase media y pese a su generoso tamaño el motor de cuatro cilindros le brindaba buenas prestaciones. Tanto el Zephyr 6 como el Zodiac suponían una muy buena alternativa a coches de gama premium como el Jaguar MK II o el Mercedes 220 SE. El carrocero Abbott de Farnham ofrecía la posibilidad de convertir el Zephyr o el Zodiac en un espacioso station wagon de aspecto muy atractivo.

Un Ford Zephyr 6 de color gris fue el tercer coche que poseyó mi abuelo materno, José Mª Sánchez Vega, que a posteriori iría a parar a su hermano, Manuel. Contrariamente a entradas anteriores, no dispongo de imágenes del automóvil en cuestión.

La miniatura que presento hoy está fabricada por Vanguards, marca perteneciente al grupo Corgi Toys. Es un modelo en diecast que representa un Ford Zephyr 4 en un muy característico color 'Monaco Red'. Como todas las miniaturas de Vanguards cuenta con un molde muy bien realizado, de proporciones adecuadas y con una terminación exterior muy trabajada gracias a la incorporación de piezas independientes que dan realismo a la miniatura. Los faros 'diamantados' son un rasgo muy característico de los primeros Vanguards que suponen un homenaje a los clásicos Corgi y Dinky Toys de juguete de los años 60. Como viene siendo habitual en este fabricante, es el interior lo que falla en esta miniatura, aunque en este caso se ha pintado los asientos en el típico acabado bicolor muy propio de estos coches. Obviamente se trata de una miniatura que incorporé a mi colección más por su valor sentimental que por el interés que despertaba en mi.

7 comentarios:

A.Sivianes dijo...

A mí este tipo de miniaturas me encanta! Y soy fan declarado de Vanguards. Estos productos ingleses conjugan la precisión con un punto juguetero que los dota de alma.
Envidio a tu abuelo, tuvo verdaderos cochazos en la época!

Un saludo!

Keko dijo...

Es el encanto que tienen los Vanguards, tienen esa alma que tenían los juguetes británicos que los hacía tan especiales. Fíjate que mi abuelo tuvo sólo 3 años el Zephyr. Él me contaba que le salió muy malo y cada vez que tenía una avería era un jaleo porque los talleres estaban en Jerez. Lo compró a una agencia que había en Jerez que importaba coches británicos. Entonces Jerez estaba lleno de bodegueros de ascendencia británica (Osborne, Williams & Humbert, Terry...) y eran muy chovinistas con sus coches, es por eso que en el Jerez de los años 60 no era raro ver muchos Austin, Morris, Hillman, Humber incluso algún Jaguar o Rolls. Mi abuelo tuvo la suerte de moverse bien y gracias a contactos que tenía en Madrid le facilitaban comprar coches de importación. Eso sí, el Ministerio de Industria mandaba una lista con los coches que podías comprar, de elegir nada. Aparte de los Peugeot 203, Vauxhall Velox y Ford Zephyr tuvo un Dodge Dart de 1966, y 3 Mercedes, el 250 SE W108, el 350 SE W116 y el 280 SE W126. Sus últimos coches fueron un Mercedes C220 y un Chrysler 300M 3.5 V6. Ése último lo cogí yo muchísimas veces.

Saludos Antonio

SEAT PC dijo...

Hay que ver los Vanguards lo bien que salen tanto de por si como de por precio que de normal no suelen salir caros.

Este Ford y en rojo gana por goleada



Saludos

A.Sivianes dijo...

Fantástica la historia que me relataste de tu abuelo. Se ve que le gustaban también los coches, habría sido un buen "bloguero"!

Saludos!

Keko dijo...

Sí, le encantaban los coches, sus dos grandes pasiones era su trabajo (empresario-hombre de negocios) y los coches. Lo mismo lo hubiera sido, quien sabe, aunque nunca usó un ordenador...

Jaime Barrigá dijo...

Me acuerdo perfectamente del Ford Zephyr de tu abuelo, aparcado en la Avenida...¡qué tiempos!

Keko dijo...

Hola Jaime
El Zephyr de mi abuelo era ligeramente diferente a éste pues era el 6 con motor seis cilindros, entonces tenía el frontal distinto con la parrilla partida en la mitad, pero vamos, en esencia, es el mismo coche. Tengo casi todos los coches de mis abuelos en la colección. Ya los verás.