sábado, diciembre 05, 2015

Ferrari 250 GT Coupé 'Pinin Farina' de Dongguan Models






Una década después del lanzamiento de su primer coche, Ferrari había logrado posicionarse en una situación de privilegio en la industria del automóvil. Los éxitos en el deporte (cuatro campeonatos del mundo de Fórmula 1 y victorias en otras prestigiosas competiciones como la Mille Miglia o Le Mans) y el interés que sus coches de calle despertaba en la gente adinerada hicieron que el Cavallino Rampante viviera una de sus épocas más gloriosas. En este contexto, Il Commendatore resaltó la necesidad de la empresa de contar con un producto que pudiera garantizar una base financiera estable para la compañía, en otras palabras, Ferrari necesitaba de un automóvil "estándar" en su gama cuyas ventas estables garantizasen a la compañía disponer un colchón económico que permitiera sufragar otras actividades. Obviamente el término "estándar" aplicado a Ferrari hay que distanciarlo de cualquier otro fabricante de automóviles de gran serie.

Los automóviles de Ferrari siempre se han dividido en dos grupos, los deportivos exóticos y los GT clásicos. El nuevo modelo se encuadraba dentro de la segunda categoría y vendría a sustituir a los deportivos construidos por los diseñadores Boano y Ellena sobre chasis 250. En este caso la fabricación sería encomendada a la empresa carrocera Pininfarina. Este acuerdo viene a marcar el inicio de una relación histórica entre Ferrari y Pininfarina que se prolonga hasta nuestros días.

Los 250 GT Boano/Ellena eran automóviles de diseño musculoso y agresivo con una cintura muy marcada y poca superficie acristalada. El Coupé 'Pinin Farina' más que un sucesor parecía un contrapeso, pues su diseño era muy esbelto, grácil y con una singular elegancia que le confería su forma de tres volúmenes que sacrificaba la tradicional trasera hatchback. Su silueta era portadora del ADN que el diseñador plasmaría en los años venideros sobre algunos de sus más célebres diseños, como los Fiat 1800/2100, Peugeot 404 o los Morris Oxford y Austin Cambridge.

La producción del GT Coupé se llevaría a cabo en las nuevas instalaciones de Pininfarina en Grugliasco, en la periferia industrial de Turín, emplazamiento elegido por el hijo de Giovanni 'Pinin' Farina, Sergio. Una nueva planta con mucho más espacio y "unas excelentes vistas de Los Alpes" tal y como el capo demandaba. El Ferrari compartiría línea de producción con otras dos leyendas del automovilismo, el Alfa Romeo Giulia y el Lancia Aurelia B24.

El debut del 250 GT Coupé 'Pinin Farina' se produjo en el Salón de París de 1958, un año especialmente bueno para la marca del Cavallino que vería conseguir un nuevo título mundial de F1 gracias a las manos y al talento del inglés Mike Hawthorn y su Dino F246. No obstante, el automóvil ya fue mostrado sin desvelar su verdadero nombre meses antes en un concurso de elegancia en Antibes, donde su matrícula PROVA MO 58 alertó a la prensa especializada. El auto incorporaba innovaciones mecánicas tales como amortiguadores telescópicos, frenos de disco Dunlop con sistema de servoasistencia Bendix y lo más llamativo, un sistema de desmultiplicación eléctrico fabricado por Laycock de Normanville que actuaba como overdrive. De igual modo, las bujías se habían colocado de forma más accesible para facilitar su cambio. El motor empleado era el V12 de bloque pequeño tipo Colombo con 3.000 cc y 240 cv de potencia. 

En un primer momento salieron de los talleres de Pininfarina más de 300 ejemplares. El periodista especializado John Bolster realizó en 1960 una jornada de pruebas para la revista 'Autosport' en el circuito de Goodwood donde tuvo la oportunidad de conducir un Testa Rossa de calle, un GT SWB y un GT Coupé. De éste último el veterano periodista no reparó en elogios llegando a decir que su conducción le hizo "rejuvenecer". La revista 'Road & Track' lo calificó como "The ultimate driving machine" y 'Sports Car Graphic', por su parte, le concedió el título de 'Sport car of the year 1960'.

La miniatura que hoy presento en 'El Kekomóvil' es un Ferrari 250 GT Coupé 'Pinin Farina' fabricado en diecast por Dongguan Models, una nueva firma de coches a escala con base en la ciudad china de Guandong, lugar donde muchos fabricantes de réplicas de coches a escala tienen sus plantas de producción. Su distribuidor en Europa es una empresa de filatelia y coleccionismo de sellos con base en Lienchestein (www.philatelie.li). Lo mejor de esta miniatura es su excelente relación calidad/precio, pues cuenta con un acabado de lo mejorcito que he visto en diecast, haciendo incluso uso de muchas partes en metal fotograbado (llantas, calandra, limpiaparabrisas y logo trasero). Sobre el molde y sus proporciones diremos que son correctas "a secas", siendo algo que se podría haber trabajado un pelín más. Con todo es una miniatura que recomiendo su compra a todo aquel coleccionista que se haya visto tentado y no este seguro de dar el paso, pues con ella pasa lo que con todos los Ferrari clásicos en miniatura, que o tomas esta miniatura o el siguiente paso es una de más de 150 euros. Yo en mi caso diré que esta marca ha sido para mi todo un descubrimiento y que este Ferrari me ha encantado, por lo que creo que habrá que estar pendiente a que nos ofrece en el futuro Dongguan.

1 comentario:

A.Sivianes dijo...

Hola Keko, según comentas esta marca es para tener en cuenta (me refiero al fabricante de diecast) y me la apunto por consiguiente. El modelo me gustó mucho, pero creo que en rojo habría ganado bastante. No sé qué me pasa con los Ferraris plateados que les tengo cierta manía, a pesar de tener algunos (mismamente el que puse en portada de mi blog).

Un saludo y te felicito por el artículo (lo mismo reza para los demás).