viernes, octubre 09, 2015

Seat 1400 B de Altaya






La década de los 50 fue una suerte de bisagra en la economía española. Si bien durante los años 40 el Gobierno del General Franco estaba integrado por una mayoría aplastante de ministros del sector de la Falange, 10 años después inician su desembarco una serie de políticos que han pasado a la historia como 'Los Tecnócratas', procedentes en su mayoría del Opus Dei, como es el caso de Ullastres, Navarro Rubio o López Bravo, los cuales desempeñarían conforme se iba acercando la década de los 60 diferentes ministerios. Estos nuevos ministros iniciaron el paulatino desmantelamiento del sistema autárquico económico español hacia una tenue liberalización. Eso sí, la industria del automóvil seguía sujeta a un férreo control de intervención estatal y pese a lo que se pretendía vender, instalar una empresa de este sector en España era prácticamente imposible dadas las condiciones draconianas que el ejecutivo imponía.

Fiat y el Instituto Nacional de Industria (INI) inician en 1948 conversaciones para la fabricación en España de automóviles de la firma transalpina. Unos años antes, el Banco Urquijo con Damián Mateu a la cabeza había establecido conversaciones para el mismo motivo, pero la operación fue vetada por el Gobierno, el cual la retomaría como suya desde el INI dando al Banco Urquijo y a otras entidades financieras la posibilidad de participar. En aquella primera tentativa el objetivo era fabricar en España el turismo Fiat 1100 y cuando el INI retomó la operación se mantuvo dicha idea. Finalmente se opta porque Seat, la sociedad resultante del acuerdo del INI con Fiat, fabricara su nuevo modelo, el 1400.

La producción del Seat 1400 se inicia en 1953 en la factoría de Barcelona de forma paralela con el Fiat en Turín. Era el primer automóvil de construcción monocasco que realizaba la firma transalpina y llamó especialmente la atención su carrocería de estilo 'pontón' obra del diseñador jefe de la marca, Dante Giacosa, que se inspiró en el Kaiser-Frazer Special de la American Motors. El primer modelo, que sólo estuvo en producción un año, tenía una carrocería muy sobria, sin muchos detalles. El primer ejemplar fue para el presidente de Seat, el general José Ortiz Echagüe. Todos los componentes eran italianos. Su motor de cuatro cilindros y 1,4 litros erogaba 44 cv de potencia

Un año después se presenta en la Feria de Muestras de Barcelona el 1400 A. La potencia del motor subió a los 50 cv y recibió algunos cambios cosméticos. En 1957 se empieza a comercializar el 1400 B. En este caso la carrocería incorpora cada vez más cromados y se añade al centro de la parrilla frontal un faro direccional. en la versión Especial, la potencia del motor sube a los 58 cv.

La llegada del Seat 1400 fue para España un acontecimiento histórico y social. Desde antes de la guerra no se había fabricado en el país un auto de sus características. Si bien en el resto de Europa, el Fiat 1400 era un sedán de gama media, en España se convirtió en el vehículo de las clases acomodadas debido a las condiciones tan particulares del entonces mercado nacional del automóvil. Dante Giacosa definió al 1400 como un coche pequeño por fuera y grande por dentro, dado lo bien distribuido y espacioso que era su interior, cosa que los propietarios de la época cercioraron muy bien, siendo muy comunes las estampas con un matrimonio al volante de un 1400 y el asiento de atrás cargado de niños.

A partir de 1960 comienza a venderse el Seat 1400 C, que equipaba la carrocería de los nuevos Fiat 1800/2100, un modelo que estuvo a la venta hasta 1964. Un año antes, en 1963 nacía el sustituto del 1400, un automóvil que empleaba la misma carrocería del 1400 C pero montaba el motor de 1,5 litros basado en el del Fiat 1300/1500 italiano. Había nacido otro icono del automovilismo español, el Seat 1500, pero esta ya es otra historia.

Las colecciones de miniaturas de la editorial Altaya han tenido un papel fundamental en el relanzamiento en la última década de la afición al coleccionismo de réplicas de automóviles a escala 1/43. Igualmente hay que decir también que en dichas colecciones hemos tenido modelos horribles y modelos excelentes. En el caso que nos ocupa hoy, el Seat 1400 B que apareció como número 24 de la colección 'Nuestros queridos coches', estamos ante un ejemplo del segundo caso antes expuesto. Esta miniatura está fabricada, como siempre ha sido norma en Altaya, por Ixo. La primera vez que se vio este molde fue en la colección 'Taxis del mundo', como Fiat 1400 con la librea de un taxi de Roma (véase la sexta foto). Se trataba de una miniatura con un molde y proporciones muy bueno, por lo que cuando 'Nuestros queridos coches' anunció un 1400 B supusimos que estaría basado en el taxi, como así era. En el caso del Seat lo diferenciamos gracias a su parrilla frontal con el típico tercer faro del 1400 B. Altaya optó por una más que atractiva combinación bicolor verde claro sobre beige, muy típica en estos modelos. El nivel de terminación de la miniatura es muy bueno tratándose de un coleccionable y hoy día es un modelo muy buscado por coleccionistas que en su día no se hicieron con él.

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