jueves, octubre 08, 2015

Mercedes 230 SL 'Pagoda' W113 de Minichamps







La superación de un éxito anterior siempre es un asunto complicado, más aún si se trata de revalidarlo. En una situación así se encontraba a principios de la década de los 60 del siglo pasado un equipo de trabajo al que Mercedes encargó la sustitución de los modelos 300 SL y 190 SL, el primero de ellos considerado como el automóvil más legendario de la firma de la estrella. Más aún se complica la situación cuando desde la empresa te marcan tres directrices muy concretas: El nuevo automóvil debía ser brillante, confortable y espacioso; usar el mayor número de elementos posibles del resto de las series de automóviles de la marca para abaratar los costes de producción; y tener un diseño moderno, actual y bonito. 

Ante tal panorama no es de extrañar que en la gestación del nuevo Mercedes SL estuviera un equipo conformado por las principales 'estrellas' de la marca, el director técnico Fritz Nalinger, el ingeniero jefe Rudolf Uhlenhaut, el jefe de estilo Friedrich Geiger y un equipo de diseño conformado por pesos pesados como Paul Braq y Béla Barényi.

El resultado pudo contemplarse en el Salón del Automóvil de Ginebra de marzo de 1963. Tal cual fue desvelado, el nuevo 230 SL llamó la atención por un llamativo hardtop que le valió el apelativo de 'Pagoda', pues sus formas cóncavas le daban cierto parecido con la típica construcción oriental. Su diseño era completamente rupturista con respecto a los 190/300 SL, donde prevalecía el estilo cuadrado y de líneas rectas. Los grupos ópticos delanteros, con forma vertical, guardaban su similitud  con los de la berlina W111 presentada años antes. Presidía el frontal una gran parrilla horizontal coronada por una gran estrella en el centro, dando continuidad y marcando la tendencia seguida desde el principio por la Clase SL, un ADN que a día de hoy se mantiene intacto. La trasera era muy similar a la de los cabriolets derivados de la berlina W111, que poco a poco irían adoptando el resto de modelos de la marca hasta mediados de los 70. Cabe destacar en este caso cómo los Mercedes fueron adoptando el estilo propio de Paul Braq, muy influenciado por la cultura 'Bauhaus' que imperaba entonces en la arquitectura. Ello se dejaba notar en el uso predominante de líneas rectas y formas limpias, con grandes superficies acristaladas que hacían los interiores muy luminosos.

Mercedes hizo especial hincapié en la seguridad del vehículo, dotándolo de una jaula protectora rígida alrededor del habitáculo que hacía que se deformasen sólo el morro y la trasera dando un nivel de protección superior a los ocupantes. Ello penalizó el carácter deportivo del vehículo, que en vez de seguir la tendencia del 300 SL, tomó el camino más burgués del 190 SL. El motor empleado para mover el 'Pagoda' era el bloque de seis cilindros en línea M127 de 2,3 litros y 150 cv, con la posibilidad de elegir entre transmisión manual o automática de cuatro marchas, así como la nueva caja de cambios ZF automática de cinco velocidades.

Con el objetivo de demostrar las buenas prestaciones del nuevo SL, el propio Rudolf Uhlenhaut se puso al volante de un 230 SL en el circuito de Vètraz-Monthoux en Annemasse, Francia, parando el crono en el cuarto de milla en 47,5 segundos. Hay que tener en cuenta que el piloto de competición Mike Parkes paró el crono en 47.3 segundos con su Ferrari 250 de 12 cilindros en el mismo trazado. Y es que pese a su estilo sobrio y burgués el 230 SL mostró muy buenas cualidades como auto de competición, logrando Eugen Bohringer ganar el durísimo rally de 6.600 kilómetros Lieja-Sofía-Lieja en 1963. Un año después el piloto de Mercedes logró el tercer puesto en la misma prueba, por detrás de Rauno Aaltonen y su Austin Healey 3000 y de Erik Carlsson y su Saab. Dieter Glemser logró muy buenos resultados con su Pagoda en el Rally Acrópolis de 1965.

Nuevamente, en el Salón de Ginebra, tres años después del lanzamiento del 'Pagoda', en 1966, se presenta una nueva evolución del mismo, el 250 SL, con la nueva mecánica M129 de 2,5 litros y 160 cv. En el mismo evento pero en 1967 haría aparición el 280 SL, con el  nuevo motor M130 de 2,8 litros y 170 cv, siendo la versión más potente del 'Pagoda' que se fabricase.

Al igual que sus antecesores, el 'Pagoda' fue también un coche de estrellas. Entre sus ilustres propietarios se encuentran actores como Charlton Heston, Tony Curtis, Peter Ustinov, Sofía Loren o John Travolta; pilotos como Stirling Moss o Nico Rosberg; así como el ex Beatle John Lenon. También ha tenido numerosas apariciones en el cine, valgan como ejemplos películas como 'Arabesco', con Gregory Peck y Sophia Loren; o 'Dos en la carretera', con Albert Finney y Audrey Hepburn.

Casi el mismo comentario que realicé en la entrada dedicada al 190 SL puede ser aplicado al 230 SL. Nuevamente vuelve a quedar patente el talento de Minichamps a la hora de reproducir con suma maestría los Mercedes clásicos en escala 1/43. En este caso vale la pena decir que el 'Pagoda' es uno de los moldes más antiguos con que cuenta el fabricante de Aquisgrán, casi desde los tiempos en que usaban el nombre Paul´s Model Art. Minichamps tiene disponible esta miniatura con o sin hardtop. Yo en mi caso opté por la versión cubierta al ser la más característica de este modelo.

2 comentarios:

seatpc dijo...

Maravilloso Pagoda, tengo un tío que tiene un W-114 que por desgracia se tiene que deshacer de él ya que no hay forma alguna de poder matricularlo y se me cae el ala al suelo de verlo, ya que es una lástima por la belleza de la carrocería en si.

La miniatura esta de lujo y el color le sienta como anillo al dedo



Saludos

Keko dijo...

Vaya, una pena lo de ese W114. Este Pagoda fue el tercer Minichamps que llegó a mi colección y le tengo un cariño especial. Quizás por eso aún no lo había sacado en el blog. De todos los SL, el Pagoda es mi favorito. Ni es el más deportivo, ni es el más elegante, pero tiene un encanto tremendo y representa mi periodo favorito en Mercedes, los años 60.