jueves, diciembre 13, 2012

Hispano Suiza H6C 'Xenia Dubonnet' de Minichamps





Es muy probable que muchos apasionados del motor hayan soñado alguna vez con poseer un automóvil único, en el más literal de los significados de esta palabra. Si encima este coche único está construido bajo los deseos más expresos de su comprador, pues la satisfacción puede ser aún mayor. En este sentido resaltamos la figura de André Dubonnet, el rico heredero de una acaudalada familia francesa dedicada a la producción de coñac y aperitivos cuyas dos grandes pasiones eran la aeronáutica y el automovilismo.

Dubonnet sentía una especial predilección por los modelos de la firma española de automóviles de lujo Hispano Suiza, poseyó unos cuantos y algunos de ellos eran modelos totalmente exclusivos, realizados a la carta que se suele decir. Uno de ellos fue el Nieuport Torpedo de carrocería de madera de Tulipwood construido sobre un chasis H6C, modelo que ya reseñé en su día en este blog.

En 1937 André Dubonnet fue más allá y decidió desarrollar un modelo experimental en el que probar un nuevo tipo de suspensión patentado por él mismo y de este modo nació el imponente modelo que nos ocupa.

Denominado 'Xenia Dubonnet', el coche se basaba en un chasis Hispano Suiza H6C 46 CV con motor de seis cilindros, ocho litros de cilindrada y 160 cv de potencia. La carrocería era tremendamente espectacular y era obra del lápiz del maestro Jacques Saoutchik. La influencia de la pasión de André Dubonnet por la aviación y la aeronáutica estaba bien patenta gracias a los estudios de aerodinámica de Jean Andreau y el propio Saoutchik. Entre sus detalles más sorprendentes están sus tres plazas interiores, dos delante y una detrás, y el peculiar estilo de apertura de sus puertas, que escamoteaban hacia atrás pero sin ser correderas.

El coche tenía una extraordinaria similitud con el Delage D8-120 y el Bentley Embyricos, ambos obra del carrocero Pourtout. La suspensión Dubonnet tuvo cierto éxito y marcas como Alfa Romeo, General Motors o Fiat la emplearon.

Esta miniatura fabricada por Minichamps en resina (parece ser que hasta la gran referencia actual del diecast se rinde a la nueva moda de la resina) es la segunda entrega de una nueva serie dedicada a los modelos que integran la prestigiosa colección del Museo Mullin, dedicado al Art Decó y a los coches de los años 30. La miniatura presenta un nivel de acabado realmente bueno y aunque realmente se trata de un coche que en su versión 1/1 no tenía muchos detalles, la ejecución del modelo es muy buena. Sí hay que decir que Minichamps ha acertado de lleno con esta nueva serie de miniaturas que promete modelos realmente interesantes, sobre todo, los Hispano Suiza para los coleccionistas españoles.

2 comentarios:

Cruiser447 dijo...

Que belleza de modelo. Esas líneas no parecieran de los años 30! Un parabrisas panorámico que también pareciera extemporáneo. Una maravilla!
Saludos!

Anónimo dijo...

Hola,
Buscando este cochecito dichoso, me he encontrado con esta página de lo más interesante. Yo también tengo una colección de 1/43, aunque no muy cuantiosa para lo que se suele estilar entre coleccionistas.
El caso es que ando detrás de este coche pero nadie sabe decirme cuando ni donde lo comercializaron, el caso es que he preguntado en varias tiendas especializadas que habitualmente tienen Minichamps y no han sabido darme una explicación, sólo dicen que a ellos no les ha llegado, supogo que la serie