domingo, octubre 28, 2012

AC Greyhound de Neo Scale Models





AC Cars es una de esas marcas que ha llevado siempre a gala la construcción de deportivos británicos en la más pura y filosófica esencia de su concepto. Coches de estilo atractivo, muy refinados y animados mecánicamente con piezas y componentes provenientes de la gran serie. Su primer gran éxito una vez pasada la II Guerra Mundial fue el Ace, un bonito y atractivo roadster que muy pronto se hizo un meritorio hueco entre las principales referencias de su segmento, los MGA, Austin Healey 100 y Triumph TR2. El éxito del Ace llevó a los muchachos de AC a realizar un modelo derivado, el Aceca, que era un Ace con un techo fijo de fibra de carbono y con más refinamientos interiores, el cual también conquistó el corazón de muchos apasionados automovilistas.

Así pues en AC Cars creyeron que el paso lógico tras el Ace y el Aceca era un coche de mayor empaque y distinción y de este modo en 1959 hace su aparición un nuevo AC. De mayor tamaño y con un diseño más estilizado y elegante que sus antecesores, el nuevo coche llevaría el nombre de Greyhound, una denominación que hace referencia a la típica raza canina del galgo británico y que evoca ante todo, velocidad.

Se tomó como punto de partida el chasis del Ace-Aceca, pero hubo que alargarlo para poder albergar cuatro asientos y una nueva suspensión independiente por ballestas. La carrocería fue obra de un diseñador de la casa, Alan Turner, y son muchas las voces que encontraron en él un sorprendente parecido con el Aston Martin DB4. Sea como sea, el diseño era tremendamente esbelto, elegante y de gran belleza.

El punto flaco del Greyhound estaba bajo su capó. Cuatro mecánicas se probaron en el Greyhound durante los cuatro años que se fabricó. El primero fue un dos litros de la casa que erogaba 75 cv. Después se probaron las unidades Bristol de seis cilindros en línea, de dos y 2,2 litros, basadas en un viejo diseño de BMW de antes de la II Guerra Mundial, que entregaban 105 y 125 cv. Los últimos equiparon el motor 2,6 litros Ford Zephyr de 170 cv. Y es que ninguna de estas cuatro mecánicas consiguió hacer justicia en forma de buenas prestaciones y manejabilidad al Greyhound, cuyo desarrollo suspuso un enorme gasto de dinero a la compañía, que terminó parando su producción ante la inminente llegada de uno de los grandes mitos de la automoción, el AC Cobra 286 diseñado en colaboración con Carroll Shelby.

La tendencia iniciada por Neo Scale Models desde sus principios de desarrollar miniaturas de modelos exóticos y poco conocidos de la historia de la automoción sigue dando sus frutos y la última manzana en caer de su árbol llega por fin a mis manos, el AC Greyhound. Neo nos presente una miniatura realmente excelente, con una formas del molde completamente acertadas y fidedignas y su habitual acabado, con muchas piezas independientes construidas en material fotograbado y otros múltiples detalles que le dan a la pieza un gran realismo. Me parece muy acertado el color elegido, este verde manzana metalizado muy propio para un coche así, combinado con un interior en British Racing Green. La miniatura supondrá un gran complemento para aquellos coleccionistas que se hicieron con el AC Ace de Neo en su día.

sábado, octubre 27, 2012

Bugatti 57 Galibier de Spark







 La empresa Bugatti había trabajado desde su fundación con la exclusividad como principal seña de identidad, tanto que se podía decir que no había dos Bugatti cien por cien iguales. Ello cambió un poco en 1934. Consciente de la excelencia técnica que hacían gala sus elitistas Type 41 Royale y Type 50 pero también del poco beneficio económico que aportaban, en 1934 Ettore Bugatti puso a trabajar a su hijo Jean al frente de un equipo para construir una nueva generación de modelos más asequible... Eso sí, que quede claro que no serían ni mucho menos coches populares, simplemente, más sencillos de producir.

El primer resultado se vio plasmado en un nuevo chasis más corto al que se dotó igualmente de un nuevo motor mucho más compacto y ligero que las enormes unidades que movían los grandes Bugatti. El prototipo de motor ocho cilindros en línea cubicaba 2,8 litros aunque el definitivo subió hasta los 3,3. Esta mecánica se basaba en la de los modelos Type 50 y Type 59 de competición y en su versión atmosférica erogaban 135 cv.

El nuevo modelo, que se denominó Type 57 estaba disponible en tres versiones diferentes en el momento de su lanzamiento. Coupé de cuatro asientos, convertible de dos asientos y berlina. Dado que la empresa tenía como campo de pruebas de sus coches las reviradas carreteras de Los Alpes, estos tres modelos fueron denominados como algunos de los picos más famosos de esta cadena montañosa, Ventoux para el primero, Stelvio para el segundo y Galibier para el tercero.

Denominado en honor del Paso Col du Galibier, esta versión del Type 57 fue un bonito sedán deportivo fabricado íntegramente por Bugatti. Diseñado en un principio como un coupé de cuatro asientos con una puerta de apertura suicida, finalmente se le colocó un pilar B y se le añadieron dos puertas, de este modo estamos viendo ya en la década de los 30 una tendencia automovilística que la mayoría de la gente piensa que es actual, la construcción de una berlina partiendo como base de una carrocería coupé, y no viceversa.

Todos los Galibier fueron equipados con la versión atmosférica del motor de ocho cilindros en línea de 3,3 litros, con 135 cv de potencia. Las llantas de radios Rudge Witworth y los frenos de tambor de 15 pulgadas eran elementos de equipamiento. Se estima que se construyeron un total de 65 Galibiers de entre las tres series del Type 57, de las cuales un 25 por ciento actualmente no montan la carrocería original.

La marca británica Spark ha conseguido en un par de años reunir en su catálogo una preciosa serie de modelos franceses de la denominada 'Age d'Or'. El último modelo que nos ofrece que he adquirido para mi colección es este precioso Bugatti Type 57 Galibier, un modelo que siempre me llamó mucho la atención y que me alegra el poder añadirlo a mis vitrinas. Esta miniatura refleja muy bien la buena evolución en cuanto a calidad de terminación y acabados que Spark está imprimando a sus últimas creaciones, por lo tanto es una compra muy recomendable que gustará especialmente a los aficionados a  los coches de los años 30.

miércoles, octubre 24, 2012

Horch 830 BL de Provence Moulage





La primera impresión que podría causar este automóvil ante un aficionado sería que se trata del automóvil construido por el Grupo Auto Union para hacer competencia a los Mercedes 300b 'Adenauer' y BMW 501-502 pero lo cierto es que este automóvil nunca tuvo la oportunidad de competir directamente contra sus supuestos rivales directos, pues se trata de un coche excepcional, tanto que sólo se fabricó una unidad.

La empresa Horch, fundada por August Horch, también fundador de Audi (Horch en alemán es la forma imperativa del verbo Hören, escuchar, cuya traducción al latin es Audi) estuvo especializada desde sus inicios en la construcción de automóviles de alta gama que eran competencia directa de marcas como Mercedes o Maybach. En 1932 Horch une sus fuerzas a Audi, DKW y Wanderer, siendo los cuatro los principales fabricantes de coches del estado de Sajonia, para formar el denominado Grupo Auto Unión, cuyo emblema de los cuatro aros enlazados simbolizando la fusión de las cuatro empresas aún hoy preside el frontal de todos los Audi. De este modo, las cuatro firmas podrían trabajar en perfecta sincronización cada una especializada en un tipo concreto de vehículos, desde pequeñas motocicletas hasta automóviles de gran lujo.

Horch vivió su auténtica edad de oro en la década de los 30 pero la II Guerra Mundial aceleró su decadencia puesto que en época de escasez los coches de lujo eran bienes que muy pocos se podían permitir. Los últimos Horch de la época dorada vieron la luz en 1940. Una vez finalizada la contienda y con Alemania dividida entre las influencias de EEUU y la URSS, las fábricas de Horch de la zona soviética continuaron trabajando produciendo un auto de tipo medio con motor de seis cilindros llamado Horch P240, que acabó denominándose Sachsenring P240.

En la década de los 50, el Grupo Auto Union centró su producción y esfuerzos en los pequeños coches, motos e industriales ligeros de DKW. En este contexto, cobra especial importancia la figura del Doctor Richard Bruhn, presidente de la compañía. Con motivo de proporcionarle un automóvil de gran representación que le apoyase en sus tareas de ejecutivo, Auto Unión tomó un antiguo chasis de un Horch 830 BL de la década de los 30 y le construyó una carrocería de estilo actual, con un parecido más que razonable al Mercedes 300 y al BMW 501-502. Mecánicamente montaba una unidad V8 de las fabricadas en la década de los 30, con 3,8 litros y 92 cv de potencia.

El coche fue adquirido por un soldado norteamericano que estaba haciendo turismo y lo llevó a su país. Allí fue adquirido por Al Wilson, un coleccionista de clásicos de Texas que lo depositó en su jardín en San Angelo. Con el paso de los años la familia Wilson, que tenía un leve conocimiento sobre lo que tenían abandonado en su jardín, contactaron con el Museo Audi, el cual llevaba tiempo investigando el paradero de este coche. Finalmente el coche fue comprado por el Museo Audi y llevado a Ingolstadt donde se encuentra actualmente.

Hace unos años Provence Moulage, recién integrada en el grupo de Norev, realizó una simpática réplica 1/43 del Horch 830 de Richard Bruhn con el mismo aspecto en que fue encontrado en el jardín de Al Wilson, o sea, en estado de abandono. Recientemente, la marca ha presentado una nueva réplica, aunque en este caso con su imagen original. Se trata de una miniatura muy atractiva de un coche realmente único. El nivel de acabado es bueno, aunque siendo un modelo de resina no llega al nivel de otros fabricantes que se mueven en el mismo nivel de precios. Se echa en falta más detalles en material fotograbado y con más refinamiento, pero el conjunto global merece la pena.