lunes, febrero 28, 2011

Chevrolet Bel Air Impala 1958 de American Excellence

El año en que General Motors celebró su 50 aniversario, 1958, su división Chevrolet introdujo en su gama un nombre que permanecería ligado desde entonces a la marca, Impala.

Más bajo, ancho y largo que cualquier Chevrolet anterior, el Bel Air de 1958 era un coche completamente nuevo y su versión más lujosa y equipada recibió el nombre del grácil antílope que recorre la sabana africana a grandes saltos, que fue usado por primera vez por GM en un prototipo expuesto en el Motorama de 1956. Fue construido sobre la nueva plataforma de seguridad X-Type.

Diseñado mediante la fórmula 'Más es mejor' (more is better), el Bel Air Impala del 58 era un coche lo suficientemente barroco como para dejar en evidencia al Buick más ostentoso. Entre los elementos estilísticos más llamativos estaban los nuevos grupos ópticos, dobles delante y triples detrás. En la trasera se empezaban a notar unas levemente pronunciadas aletas que un año más tarde estarían mucho más pronunciadas. Sólo se ofrecía en dos combinaciones de carrocería, coupé y cabriolet.

Dos eran las opciones mecánicas disponibles en los Bel Air de 1958, un seis cilindros en línea de 3,9 litros (238 ci) y 145 cv y el V8 Super Turbo-Thrust de 5,7 litros (347 ci) y 315 cv. Ambas opciones iban aparejadas a una caja de cambios automática Power Glide de cuatro velocidades. Hay quien considera al Bel Air Impala V8 de 1958 como el primer Muscle Car de la historia. Igualmente, los más cinéfilos recordarán el Bel Air Impala blanco de la película 'American Graffiti' que provoca más de un quebradero de cabeza al pobre Richard Dreyfuss.

De la mano de Neo-American Excellence y como edición especial limitada a 300 unidades nos llega este precioso Bel Air impala del 58 en un llamativo color Cay Coral. Se trata de una miniatura muy llamativa, con cantidad de cromados realizados en material fotograbado y un molde bien construido. Resalta también el contraste que hace su interior con la carrocería, especialmente los asientos tricolor. Neo ofrece esta miniatura en dos combinaciones de color, la que presento y otra en blanco y azul, que no se corresponde con un color de los ofertados en el catálogo y parece más una versión custom.

domingo, febrero 27, 2011

Pontiac Bonneville 1965 de American Excellence


La primera vez que Pontiac usase el nombre Bonneville en uno de sus coches fue en el modelo más lujoso y equipado de la gama Starchief de 1958. Dos años antes, Simon E. 'Bunki' Kundsen, se había convertido en director general de la marca y había fichado en su equipo a Peter Estes y a John Z. Delorean. Esta nueva directiva traía consigo una serie de ideas nuevas y frescas para la marca que trascendían el plano púramente técnico, siendo la más destacada la de elaborar una nueva imagen de marca que la potenciara como referente de los coches de altas prestaciones en los Estados Unidos, aparejada a la calidad, pero también a la economía. En aquellos momentos Pontiac se posicionaba en el escalón intermedio entre Chevrolet y Oldsmobile-Buick.


A partir de 1959 Pontiac empieza a usar el nombre Bonneville para un modelo concreto, que automáticamente se convierte en el tope de gama de la marca, lo que en Estados Unidos denominan Full Size Vehicle.

En 1965 llega la tercera generación de este modelo. Lo que más llama la atención es su nueva carrocería de diseño tipo Coke Bottle (botella de Coca Cola), muy ancha y con predominio de las formas planas y estilizadas, salidas de los lápices del equipo que dirigía Jack Humbert, jefe de diseño de Pontiac. Uno de los rasgos más característicos de este modelo era su elegante frontal, que con sus grupos ópticos dobles en disposición vertical y las dos parrillas horizontales separadas por la clásica "nariz de Pontiac" tenía un estilo muy similar a los Facel Vega de los años 50.

El Bonneville estaba disponible en cuatro variantes de carrocería, la berlina de cuatro puertas, el sedán-coupé, el cabriolet y el familiar Station Wagon. En el capítulo mecánico, tres eran las opciones. En primer lugar estaba el V8 de 6,4 litros (389 ci) de 325 cv, seguido del 6,9 litros (421 ci) de 375 cv y la versión Super Duty de 405 cv. Su elegante y distinguido diseño junto a una gama de motores rápidos y potentes, además de un precio muy competitivo en relación a otros autos semejantes, hicieron que la prestigiosa publicación Motor Trend le otorgase el galardón de Coche del Año en los Estados Unidos.

El cuarto Pontiac que nos ofrece Neo Scale Models de la mano de su prestigiosa serie American Excellence es el formidable Bonneville de 1965 a través de una miniatura tan formidable como el modelo real. Pese a que en la vida real era muy sobrio, nos encontramos ante una miniatura fantástica y de lo más fino que nos ha ofrecido Neo hasta ahora. Ante todo destacamos la elegante combinación de colores de exterior blanco e interior azul. No obstante, quizás lo mejor de todo es el molde, que refleja perfectamente las formas del coche real. Las llantas, anagramas, embellecedores y limpiaparabrisas son de fotograbado. Neo ofrece también esta miniatura en color beige.

sábado, febrero 26, 2011

Pontiac Grand Prix 1972 de American Excellence


Pontiac introdujo el modelo Grand Prix en su gama en 1962 y lo mantuvo hasta 2008, fecha en que General Motor anunció la liquidación de la marca debido a la crisis y los malos resultados que venía teniendo de unos años para atrás. Desde su llegada, el Grand Prix se encuadró en la categoría de los llamados coches personales, sedanes de dos puertas y aspecto deportivo y juvenil pero equipados con lo máximo en lujo y refinamiento.


El modelo que hoy nos ocupa, el de 1972, es la última variante de la carrocería de la segunda generación. Éste se distinguía más que nada por su frontal, con una parrilla vertical con el habitual diseño convexo y ópticas delanteras simples de mayor tamaño. Este diseño tiene cierto parecido razonable con el frontal de algunos Mercedes y Rolls Royce de la época, lo que le dan al Grand Prix cierto aire europeo. Por su parte, la trasera era especialmente llamativa por su distribución de tres picos.

El interior también recibió algunos cambios, concretamente nuevos vinilos, tapicerías y acabados. Entre las nuevas opciones de equipamiento figuraban unos nuevos neumáticos radiales con llantas de 15 pulgadas, a elegir entre los dos suministradores oficiales, BF Goodrich y Firestone. También debido a la nueva normativa federal de seguridad, se incluía un testigo luminoso en el velocímetro que avisaba a qué velocidad era obligatorio abrocharse el cinturón de seguridad.

La oferta de motores seguía siendo la misma que en 1971, sólo que la potencia cambió debido al nuevo sistema de caballaje, de este modo el motor básico de 6,5 litros (400 ci) erogaba 250 cv y el 7,4 litros (455 ci) rendía 300 cv.

Para los más entusiastas, Pontiac ofrecía la versión Hurst SSJ, sólo disponible en dos combinaciones de color específicas (negro-oro; blanco-oro) y un equipamiento exclusivo de carácter deportivo ofrecido por el especialista en recambios Hurst.

Neo/American Excellence presente su tercer modelo Pontiac, en este caso el Grand Prix de 1972 y la marca holandesa de miniaturas prosigue con su política de ofrecer al coleccionistas modelos del otro lado del Atlántico inéditos en escala 1/43. Si bien tenemos que decir que esta miniatura ha dejado un pelín fríos a los coleccionistas americanos, mucho más exigentes que los europeos en lo referente a sus coches patrios, pues reprochan que Neo no ha logrado captar la forma picuda de su parrilla todo lo pronunciada que debía ser. No obstante, el resto del coche es bastante correcto y este pequeño fallo que encontramos es en realidad pecata minuta. La elección de la combinación de colores, pese a no ser de las más comunes, es acertada por ser muy elegante el contraste que causa el negro-verdoso metalizado de la carrocería con el blanco de la tapicería y el techo de vinilo.

martes, febrero 22, 2011

AC Ace de Neo Scale Models

La firma británica AC, fundada a principios del siglo XX, siempre destacó por haber construido hermosos coches deportivos de gran calidad pero con gran tendencia a quedarse anticuados técnicamente. Pero en 1953, en el transcurso del Motor Show de Londres, todo ello cambió radicalmente.

El stand de AC presentaba en primicia el Ace, un coche realmente transcendental en la historia de la automoción. El artífice del desarrollo del Ace, As en castellano, fue John Tojeiro, especialista que ya había trabajado en deportivos de otras marcas. Tojeiro aparejó una ligera, simple y elegante carrocería de aluminio al chasis clásico de Ac y lo dotó de suspensión independiente a las cuatro ruedas mediante ballestas. Comparado con otros coches de la competencia, como el MG A, el Austin Healey 100 o el Triumph TR2, el AC Ace era mucho más exclusivo.

Las primeras unidades montaban el motor 2.0 litros de seis cilindros en línea y 90 cv de Bristol, a su vez basado en el viejo BMW de antes de la II Guerra Mundial. A partir de 1956 se ofreció como opción el Ford de 2.6 litros y 170 cv, en este caso un V6 que se usaba en los modelos Zephyr y Zodiac, que le otorgaba un extra de prestaciones. En apenas 10 años de producción se vendieron 723 unidades del AC Ace, una cifra respetable teniendo en cuenta su método de fabricación artesanal. En 1962, cuando la producción del Ace ya llegaba a su fin, el piloto y granjero norteamericano Carrol Shelby llegó a un acuerdo comercial con el entonces presidente de AC Cars, Charles Hurlock, para realizar una versión especial equipada con un motor Ford 289 V8. Había nacido el AC Cobra, pero ésa es ya otra historia.

Neo Scale Models vuelve a demostrar una vez más que la reproducción de clásicos británicos se le da muy bien y el haber optado por un coche como el AC Ace confirma la estrategia de este fabricante de centrarse en modelos poco o nada reproducidos, porque lo cierto es que tenemos muchos Cobras en 1/43, pero poca gente, más que nada fabricantes minoritarios y artesanales se habían atrevido con un clásico Ace. El modelo está muy bien reproducido en formas y detalles. La combinación de colores es muy atractiva, un clásico British Racing Green con un interior "biscuit". Las llantas de radios han sido pintadas en el mismo color de la carrocería, algo muy habitual en los deportivos británicos, sobre todo en los que tenían doble vida (los que sus dueños los usaban tanto para correr como para desplazarse). El interior está muy trabajado y destaca el precioso cuadro de instrumentos y el volante clásico de madera con tres radios metálicos. En definitiva, una estupenda miniatura ideal para todo fan de los clásicos de la Pérfida Albión.