jueves, enero 20, 2011

Ford Sierra RS Cosworth de Vanguards

En 1986 irrumpe en el mercado una variante del Sierra aún más radical que el XR4i, el RS Cosworth. Su ilustre apellido, identificativo de uno de los más reputados especialistas en la modificación de motores de todo el mundo, deja patente que no es está ante un Ford cualquiera.

Al igual que el XR4i, el RS Cosworth tomaba como base el Sierra de carrocería coupé. En esta ocasión las ventanas traseras permanecían igual y equipaba un nuevo y más llamativo spoiler denominado "whale tail"(de cola de ballena) que saliá desde la parte media del portón trasero y se fijaba con un pequeño apéndice que lo fijaba a la trasera del coche. Los paragolpes y bajos del coche iban pintados en el mismo tono de la carrocería, y que Ford sólo ofrecía tres, el negro, el blanco y el moonstone blue. Las llantas eran del tipo de nido de abeja.

Bajo el capó latía un corazón de cuatro cilindros con doble árbol de levas, de 2 litros de cilindrada y que gracias a un compresor Garret T3 con intercooler rendía de serie 204 cv de potencia. Fue Diseñado en el Ford Special Vehicle Engineering y fabricado en la planta de la marca del óvalo en Genk, Bélgica.

En un principio, la idea era fabricar las unidades suficientes para poder homologarlo de cara a su participación en las carreras del Grupo A. Un año más tarde de su aparición, en 1987, se vendió una edición especial de 500 unidades con el motor modificado para rendir 225 cv por el especialista Tickford. Los RS 500 de carreras dominaron las carreras de Grupo A en todo el mundo gracias a sus potentes motores de 550 cv. En 1987 Ford logró el campeonato del mundo del WTC y en 1988 Didier Oriol logró su primer campeonato de rallyes tras imponerse en el Tour de Corse con un Sierra RS Cosworth. En 1988, Ford introdujo un nuevo Sierra Cosworth, en este caso basado en la versión Sapphire de cuatro puertas.

Básicamente todo lo que hemos dicho en el post dedicado al Sierra XR4i sobre sus bondades y defectos como miniatura lo podemos decir de ésta, un molde perfecto, un exterior con todo tipo de detalles y muy trabajado y un interior modelado y con los elementos diferenciados, pero sin detalles, cosa que realzaría mucho esta miniatura. No obstante, la relación calidad precio de los Vanguards es tan buena que podemos vivir sin algunos de estos detalles que faltan.

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