martes, febrero 16, 2010

Pegaso Z403 Monocasco "Iberia" de Ibertrans

La década de los 50 fue un periodo especialmente fructífero para la Empresa Nacional de Autocamiones (ENASA). Entre sus productos más destacados resalta especialmente el autobús Z403, conocido popularmente como "Monocasco", llamado así porque su chasis y su carrocería integraban la misma pieza.

El autobús se presentó en sociedad en el Salón de París de 1950 y su impresionante estética, un diseño de dos alturas, impresionó a todo el mundo pues la mayoría de los autobuses que prestaban servicio en España eran modelos de los años 30 que habían sobrevivido a la Guerra Civil.

Se mirase por donde se mirase estaba claro que se estaba ante un vehículo cien por cien Ricart. Mecánicamente, el Monocasco equipaba un motor de seis cilindros y 9,3 litros que ofrecía 125 cv de potencia. Opcionalmente estaba disponible una versión de 145 cv, la misma que se utilizó en el mítico camión El Bacalao. Una de las principales innovaciones técnicas del nuevo autobús era su suspensión delantera independiente por barras de torsión.

La carrocería se gestó en el departamento de diseño de ENASA y no es un atrevimiento decir que era una obra de arte. Su amplia superficie acristalada y sus dos niveles proporcionaban al interior una buena luminosidad. El autobús se incluía en la categoría Pullman Gran Turismo y estaba disponible en dos acabados, Lujo, con 43+3 pasajeros, y Pullman, con 34+3 pasajeros, especial para largos viajes.

Diversos autores comparan al autobús Z403 con el deportivo gran turismo Z102, también fabricado por Pegaso, y es que ambos vehículos estuvieron tecnológicamente avanzados a su tiempo, lo que significaba que sus costes de fabricación eran muy altos. Esto supuso que no se fabricara un gran número de autobuses Z403 ya que ENASA prefirió optar por productos más sencillos y por ende, más fáciles de fabricar. Las mayores flotas de Monocascos fueron a parar a dos empresas principalmente, las aerolíneas Iberia y la agencia de transporte de pasajeros Atesa. En el caso de Iberia, los Monocascos tenían el cometido de transportar a los viajeros del centro de la ciudad al correspondiente aeropuerto.

En 1953, el Monocasco recibió su primer restyling, en el que destacaba la gran cruz del frontal que se hizo tan popular en todos los Pegaso que vinieron en lo sucesivo. A modo de anécdota, uno de los Monocascos más famosos fue el de la compañía Costa Brava Express, que sufrió un aparatoso accidente. Durante los años 1952 y 1953 el Monocasco fue premiado con la Rosa de Oro del Concurso Internacional de Autopullmans de San Remo. Tristemente, no sobrevive a día de hoy ningún Monocasco. El último ejemplar registrado fue localizado en un desgüace en León. Menos mal que por lo menos podemos tenerlo en miniatura en la vitrina y recordar así al admirarlo un pedacito de la historia de la automoción española.

La miniatura que hoy les muestro aquí es una pieza artesanal realizada por el fabricante Ibertrans SXXI en diecast. Destaca las acertadas formas de la carrocería así como el alto nivel de su acabado, que podría situar en un nivel similar a los autobuses de Schuco y superior a los de Minichamps. Resaltar también la calidad de las calcas, las tampografías y los fotograbados. Ibertrans ofrece dos Monocasco, el de Iberia que les muestro aquí y el de Atesa. Sea cual sea la opción que cada coleccionista escoja, no quedará defraudado.

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