jueves, octubre 29, 2009

Citroen CX Orphée de Neo Scale Models


Citroen nunca ha sido una marca muy dada a ofrecer coches descapotables. Sí es cierto que los ha habido, como el Traction Roadster o el DS Cabriolet, pero eran coches que se encargaban a carroceros especialistas, como Henri Chapron, y luego se vendían en pequeñas partidas. No obstante, cualquiera de los modelos antes mencionados son hoy piezas muy codiciadas por los coleccionistas dada precisamente su rareza. El automóvil que hoy nos ocupa es aún más raro y exótico que los anteriormente nombrados, pues ya Citroen no incluía ningún descapotable de serie en su gama.


Para hablar del CX Orphée es necesario hacerlo también de Guy Deslandes, el hombre que lo hizo posible. Deslandes era un gran admirador de los descapotables de Citroen, concretamente estaba fascinado con el DS Cabriolet y el SM Mylord, ambos diseñados por Henri Chapron.

En 1983, Deslandes decide llevar a cabo un proyecto, desarrollar un convertible derivado del actual buque insignia de Citroen, el CX. Para ello se dirige primero a la empresa de Chapron, en la que se encuentra la primera negativa. No tuvo tampoco fortuna en Heuliez, donde le dijeron que desarrollar ese coche implicaría unos costes muy altos. Por tanto, Guy Deslandes decide afrontar el proyecto él sólo y se dedica a estudiar el modo en que se habían construido los anteriores descapotables Citroen tomando las berlinas como base.

El diseño del Orphée (Orfeo, un personaje de la mitología griega hijo de Apolo y Calíope que hereda de ellos el don de la música y la poesía) toma de la berlina la primera mitad del coche para luego sustituir la trasera por una de línea simple, recta y descendente. Esta característica hizo que los faros traseros del CX berlina, de diseño vertical y estilizados no sirvieran y Deslandes colocara en su lugar los rectangulares del Visa. El prototipo, construido sobre un coche de verdad, estuvo listo en el Día de Pentecostés de 1983.

Las formas del CX Orphée tenían un aire muy similar al Alfa Romeo Spider, ese diseño tan característico más ancho por delante que por detrás. Para facilitar el acceso a las plazas traseras, se aumentó el tamaño de las puertas y ello originó que hubiera que mover el pilar central y construir unas ventanillas especiales, hechas en Saint Gobain.

El segundo día del Salón de Ginebra de 1984 el Citroen CX Orphée fue presentado en sociedad. George Falconnet ofreció a Guy Deslandes el stand de Citroen para hacer la presentación, pero éste declinó su oferta. El mal ambiente entre Citroen y Deslandes hicieron que el Orphée fuera un fracaso comercial pues Deslandes no podía sostener por sí mismo la fabricación del coche ya que necesitaba el apoyo de una marca y para este coche concreto, era Citroen o Citroen, con quien no tenía buenas relaciones. Sólo se construyeron cuatro Orphée, por lo que hoy día es un coche muy buscado por los coleccionistas.

Siguiendo la tónica habitual volvemos a encontrarnos con la reproducción de un vehículo muy raro y exótico de manos de Neo Scale Models. Concretamente Neo ha optado por el Orphée más habitual de todos, el de color dorado. Las líneas están muy bien reporducidas pero es en los detalles donde realmente este coche sale bien parado, con las clásicas llantas de los CX phase 1 y un precioso interior, donde contrasta el color negro del salpicadero y los asientos con el blanco del enmoquetado. Una miniatura que seguro hará las delicias de los fans de una marca tan mítica como es Citroen.

1 comentario:

darth dijo...

Perdona pero cuando se presento el Cx en el salon de Paris en 1974 y se empezo a comercializar en el mismo año.
Citroen todavia no pertenecia a Peugeot (no fue hasta bien entrado 1975).
Por eso el Citroen Cx es el ultimo Gran Citroen creado por la compañia antes de ser comprada por Peugeot



Un saludo