sábado, octubre 03, 2009

Bentley 8 Litres HJ Mulliner Saloon de Lansdowne Models


El 8 Litres fue para Walter Owen Bentley su triunfo más personal sobre Rolls Royce antes de que esta compañía se hiciera con el control de su empresa. El objetivo que Bentley se propuso fue crear un coche que hiciera enrojecer al mismísimo Phantom. WO partió de la base de su motor de 6.5 litros y seis cilindros, un bloque de hierro que fue modificado hasta que cada cilindro cubicase más de 1.300 cc. Cada uno tenía cuatro válvulas y doble bujía para el encendido. 


Tras el desembolso del dinero por parte del cliente, un precio de 1.850 libras cuando el salario medio de un trabajador en Gran Bretaña era de 200 libras, sólo se obtenía el motor y el poderoso chasis de escalera con ejes rígidos, por lo que lo siguiente era enviarlo a un carrocero, como Park Ward, Vanden Plas, Trupp & Maberly, Gurney Nutting o HJ Mulliner, que por el módico precio de 2.000 o 3.000 libras terminaba el coche según las indicaciones del dueño. Por tanto, estamos hablando de un coche no apto para el común de los mortales.

El nuevo buque insignia de Bentley tenía una ventaja que algunos de sus competidores no tenían, y es que era capaz de circular pacíficamente a 32 Km/H en un apacible paseo por una carretera rural o bien superar los 200 Km/H, según la necesidad de su dueño. Esto le valió el apelativo de "el coche deportivo más silencioso del mundo".

El modelo que nos ocupa es la réplica en escala 1/43 de uno de los dos ejemplares carrozados por HJ Mulliner. El primero de ellos era de color burdeos y negro y fue adquirido por el actor Jack Buchanan. El segundo, era completamente negro y fue usado por el mismísimo Walter Owen Bentley como su coche particular.

En 1931 y después de que se vendieran las 100 unidades del 8 Litres, Bentley entró en bancarrota. El 8 Litres se había revelado como un coche muy superior al Phantom II, más suave, más rápido y con un motor de mejor calidad, cosa que a los directivos de Rolls Royce les incomodó bastante. La noticia de que la firma Napier estaba detrás de Bentley hizo a Rolls Royce ir a la subasta y ofrecer una puja más alta, pasando Bentley Motors a propiedad de Rolls Royce. En 1933 la producción de automóviles Bentley cambió por completo.

Poco a poco y desde la separación de Rolls Royce y Bentley van apareciendo más modelos a escala de sus coches. Ambas casas suelen ser muy exigentes con los fabricantes de miniaturas que les piden alguna licencia, no sólo ya en la calidad de las réplicas, sino en sus embalajes y presentaciones. Uno de los últimos Bentleys en hacer aparición es este 8 Litres, concretamente se trata del tercero que reproduce el fabricante británico Lansdowne. Los dos anteriores son dos variantes del sedán MK VI. Igual que dijimos del Britstol 400 de esta marca de miniaturas, en este Bentley se nota especialmente cómo poco a poco los Lansdowne están perdiendo la sencillez que siempre les caracterizó y van incorporando más detalles en sus carrocerías e interiores. Es destacable en este modelo la inclusión de los tiradores de las puertas y los adornos de la maleta trasera. La pintura negra cambia de matiz, de metalizado a mate para reproducir el techo de vinilo y el cuero de la maleta. El trabajo del detallado de los radios de las ruedas ha provocado que estas no giren, cosa que avisa el fabricante en un prospecto. El coche viene presentado en un atractivo cofre verde inglés con el emblema de Bentley en dorado.

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