miércoles, agosto 26, 2009

Cadillac Fleetwood Sixty Special Brougham de Premium X


La dimensión automovilística del concepto 'sueño americano' tiene nombre propio y se llama Cadillac. Todo americano de clase media con ansias de triunfar en la vida tiene contemplado adquirir un Cadillac...Bueno, quizás este concepto del que les hablo esté algo desfasado, pues ya los Cadillac no son lo que eran y su casa madre, la todopoderosa General Motors, atraviesa uno de los momentos más difíciles de su historia. Pero bueno, a lo que vamos, Cadillac, que toma su nombre del explorador francés Antoine Laumet de la Mothe, Señor de Cadillac, que fundó la ciudad de Detroit en 1701, fue la joya de la corona de la General Motors desde su fundación.


El modelo Fleetwood Sixty Special Brougham representaba el tope de gama, lo más refinado que GM podía ofrecer a un acaudalado cliente ansioso de adquirir la berlina americana más lujosa del momento. Sus líneas son una perfecta muestra del estilo americano que entró en boga en la década de los 60, eliminando por completo las formas redondeadas y bulbosas de la primera mitad de los 50 y racionalizando las aletas picudas de la segunda mitad de dicha década. Fue el tiempo de los grandes paquebotes de gran capó, techo bajo, muchas líneas rectas y formas achaparradas.

El rasgo estilístico más novedoso era su frontal, donde una gran parrilla horizontal dejaba a cada lado dos grupos ópticos dobles en disposición vertical, una solución ya vista en coches como Facel Vega, Alvis, Mercedes y en el Pontiac GTO, que apareció ese mismo año conviertiéndose según muchos entendidos en el primer muscle car de la historia. El interior del coche era todo lujo asiático, enormes y mullidos asientos de cuero con capitoné, inserciones en madera noble y un sinfín de extras eléctricos pensados para propiciar a sus ocupantes el mayor confort posible, y es que la firma de Detroit pretendía ofrecer un producto no sólo vendible en los Estados Unidos, sino que captase la atención de los ricos europeos usuales compradores de coches como Rolls Royce o Mercedes. En el apartado mecánico, el Fleetwood montaba un V8 de 7.0 litros de cilindrada capaz de ofrecer 340 CV de potencia, suficientes para mover holgadamente las dos toneladas que pesaba.

Como siempre, y para terminar la reseña antes de pasar al análisis de la miniatura, cabe aportar algunos datos más sociales de este coche. Concretamente hay que destacar que el propio General Franco, jefe del Estado Español durante la dictadura, tuvo varios Fleetwood en su flota de coches, que eran usados por él mismo y por algunos de sus ministros como coches oficiales. Por supuesto no iba a faltar la referencia cinéfila, sobre todo para que haga contraste con el dato histórico antes aportado. En la película 'Paseando a Miss Daisy', en la que Morgan Freeman interpreta el papel de chófer de una tierna pero mandona señora judía de clase alta, papel que recayó en Jessica Tandy, puede verse como uno de los coches que aparece es un Cadillac Fleetwood Sixty Special Brougham de color celeste.

Premium X es una marca recientemente creada por Ixo Models y cuyo objetivo es ofrecer a los coleccionistas un producto más lujosos que su habitual línea de modelos. Están fabricados en resina. He aquí el primer Premium X que analizo en el blog y en líneas generales podemos decir que estamos ante una miniatura de notable. Las formas parecen muy correctas y el acabado es el habitual de las miniaturas en resina. No obstante, hay algunos peros que se podrían haber evitado y seguramente la miniatura hubiese ganado mucho más, como el excesivo ancho de los marcos de las ventanillas que le dan efecto "top-chop", los pomos de las puertas simplemente modelados sobre la carrocería y pintados, en vez de ser una pieza independiente, así como las piezas de cromadas del frontal y la trasera, demasiado plasticosas. Por todo lo demás el coche está bien. El techo beige parece una pieza independiente y los anagramas y emblemas están hechos en fotograbado. Al ser la primera miniatura de Premium X no conviene ensañarse y lo mejor es confiar es que el producto de esta marca vaya ganando calidad con el tiempo. Igualmente, hay que felicitarles por ser atrevidos al reproducir una serie de coches americanos que si bien no son los más bonitos y populares, no tenían réplica en escala 1/43 y había coleccionistas faltos de los mismos.

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