martes, junio 30, 2009

Dodge Charger RT 1968 de Minichamps








Posiblemente la Chrysler Corporation no era consciente de que con el cambio del modelo Charger de Dodge en 1968 iba a crear una de las grandes leyendas automovilísticas americanas, seguramente sea al automóvil máa evocado en la mente de los aficionados cuando oyen la expresión "Muscle Car". El nuevo diseño recurría a formas más fluidas y menos angulosas que su antecesor, lo que dejaba entrever su doble intención pues está claro que uno de los destinos de este coche iba a ser las carreras de Stock-Cars, más tarde llamadas Nascar. En el capítulo mecánico, dos eran las opciones, la estándar, un Magnum 440 de 375 cv, y por 600 dólares más estaba la Hemi 426 de 425 cv de potencia. 


En el apartado estético había dos extras muy demandados, por un lado el techo forrado de vinilo y por otro las rayas traseras tipo Bumblebee. No obstante, había una versión aún más especial aunque estaba casi reservada al uso en los circuitos, el Charger 500, con un apéndice aerodinámico en el morro y un enorme alerón trasero de dos pies de altura.

Con todo, el Charger pasará a la historia por su estelar aparición en la película 'Bullit', de Steve McQueen, en una de las más trepidantes persecuciones de la historia del cine, donde el agente Frank Bullit va con su Mustang Fastback tras los malos que le acosaban en un Charger negro. Otro Charger muy famoso fue el General Lee, de color naranja y con la bandera sudista en el techo, que aparecía en la serie de TV 'The Dukes of Hazzard'.

Otra miniatura muy esperada por los coleccionistas y anunciada ya desde hace tiempo por el fabricante alemán Minichamps. Se trata de un precioso Charger RT blanco con un techo de vinilo muy bien ejecutado y rayas Bumblebee de color rojo. En este caso Minichamps ha querido hacerlo mostrando los faros, en vez de la parrilla negra entera con las luces ocultas. Tanto interior como exteriormente la realización es muy buena, en la línea habitual de este fabricante, que poco a poco introduce cada vez más el fotograbado, sobre todo en los logos como es el caso de este Charger. Merece la pena igualmente mencionar la exactitud a la hora de diseñar y representar los clásicos tapacubos tan característicos, aunque los neumáticos no llevan banda roja como tal vez debería. Todo el conjunto trasero, luces, escapes y otros adornos están muy esmerados también. En definitiva, sigue quedando patente que Minichamps tiene muy buena mano con los autos americanos, aunque tarden demasiado en salir al mercado.

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