sábado, julio 08, 2006

Authi Mini Cooper 1300 de Altaya






El 30 de septiembre de 1968 se presentaba de forma oficial a la prensa el primer Mini español. Sin duda se trataba de una grandísima noticia, pues el utilitario más exitoso y demandado del mercado europeo por fin estaría disponible en España, todo ello gracias a la empresa Automóviles Hispano Ingleses, que unos años antes había logrado un acuerdo con el consorcio British Motor Corporation para producir en España algunos de sus coches, siendo el primer elegido la pequeña berlina ADO 16. Y es que las peculiares condiciones del sistema económico español, una autarquía proteccionista, hacía imposible imposible la adquisición a cualquier ciudadano de un automóvil que no estuviese fabricado dentro de nuestras fronteras, salvo casos raros y excepcionales.

El primer Mini de Authi se denominó 1275 C y no tenía equivalente en su país de origen. Su nombre daba pie a la confusión con el popular y altamente codiciado Cooper S, que usaba un propulsor de idéntica cilindrada. En 1969 y 1970 Authi comercializó los más económicos Mini 850 y 1000. Sin embargo, el público español demandaba el Cooper que tanto triunfaba en la competición, pero lo cierto es que la British Leyland -la nueva BMC-, nunca permitió a ninguna de sus filiales y asociadas fabricar el auténtico Mini Cooper, salvo la italiana Innocenti.

El Innocenti Mini Cooper italiano vio la luz en 1971 y montaba un motor 1.3 de 71 cv en lugar de los 75 del británico. Era fácilmente identificable por su calandra exclusiva y un tablero de instrumentos especialmente llamativo de color negro mate con seis relojes. Authi se basó en el este modelo italiano para su Cooper, aunque en su caso su motor de 1.3 litros de 68 CV poco tenía que ver con el original inglés.

Pese a todo el Authi Mini Cooper 1300 fue un coche altamente demandado en España, con buenas prestaciones y de conducción muy alegre gracias sobre todo a sus frenos de disco Lockheed y su suspensión del tipo Dry Cone, que unos años antes sustituyó a la clásica y revolucionaria Hydrolastic. Además contaba un compuestísimo equipamiento. Exteriormente se le reconocía por su calandra negra con retícula rectangular, techo de polivinilo negro y unas llantas muy vistosas pintadas en negro y plata. La producción del Cooper español finalizó al entrar Authi en bancarrota y tener que cesar en el negocio.

La miniatura corresponde al fascículo número 13 del coleccionable 'Nuestros Queridos Coches' editado por Altaya. Está realizada por Ixo en metal. Cuenta con un molde de dimensiones correctas y buenas proporciones. También tiene un muy nivel de detallado reproduciendo con gran exactitud los típicos detalles del Mini español. Personalmente soy de los que piensan que es una de las mejores miniaturas de este coleccionable por su buena relación entre calidad y exactitud de reproducción.

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