domingo, junio 04, 2006

Ford Mustang Convertible 1964 de Minichamps








La llegada al mercado del Mustang de la Ford en el año 1964 provoca una nueva manera de concebir el automóvil: por primera vez se ofrece al gran público un automóvil potente y deportivo, con una más que atractiva estética y múltiples opciones para personalizarlo, pero todo ello partiendo desde una base muy importante, un precio asequible y popular. Todo este cóctel creó en los Estados Unidos la llamada filosofía del 'Pony Car', el coche joven, asequible, atractivo y altamente personalizable.

Pero antes de hablar de este nuevo concepto del automóvil es necesario hacerlo de su creador y padre espiritual, el ejecutivo Lido Anthony Iacocca o, como es mundialmente conocido, Lee A. Iacocca. Perfecto ejemplo de la filosofía de desarrollo personal más enraizada en la sociedad americana, el 'self-made man' (hombre hecho a sí mismo), Iacocca era hijo de unos inmigrantes italianos instalados en Pennsylvania. Tras graduarse en la prestigiosa universidad de Princeton como ingeniero mecánico, encontró un empleo en el Departamento de Estudios de Transmisiones de la Ford Motor Company, pero sus dotes naturales para las relaciones humanas le hicieron emprender su propio camino hacia el mundo de las ventas y en 1956 se incorpora a un concesionario de Ford de su Estado donde lanzó una increíble y exitosa campaña publicitaria que llegó a oídos del mismísimo presidente de la compañía, Robert McNamara. Decía así: "compre por 56 dólares al mes un Ford de 1956". Todos los concesionarios de Ford a nivel nacional la adoptaron y ese año se vendieron 72.000 unidades del modelo de esa temporada. Así pues, con 35 años, Lee A. Iacocca fue propuesto vicepresidente de la Ford por el propio Henry Ford II, y en 1960, es nombrado director general sustituyendo a McNamara, el cual, como conocido militante del Partido Demócrata, había aceptado la propuesta del presidente  Kennedy para convertirse en ministro de Defensa.

En 1961, Iacocca comenzó a pensar en un automóvil especialmente orientado para los jóvenes. Debía ser potente y deportivo, pero también asequible. Hasta ahora ningún fabricante había pensado en este sector del público. Con el objetivo de garantizar la viabilidad del proyecto se encargó un ambicioso estudio comercial que dirigiría un comité creado ex-profeso, el Fairlane Group, con Chase Morsey a la cabeza. Los trabajos comenzaron con una técnica nunca empleada en el sector del automóvil hasta ahora, una prospección a base de llamadas y entrevistas personales. Era la primera vez en la historia en que el Marketing adquiría tal protagonismo a la hora de desarrollar un coche. El estudio se saldó con tres conclusiones: Los compradores de coches eran cada vez más jóvenes y cada vez había más personas dispuestas a comprar un coche; los consumidores querían coches acordes con un estilo de vida moderno; Y un número creciente de familias se mostraba dispuesta a adquirir un segundo coche más deportivo si su precio fuera razonable.

El siguiente paso fue buscar entre las diferentes divisiones de la Ford un prototipo que se acercase al concepto que se tenía en mente. Quedaron finalistas tres proyectos. Resulta curioso que el único en llevar nombre Mustang, una barqueta de motor central V4, fue rechazada y enviada a la Ford Alemania de Colonia, donde se convertiría en el Taunus 15M. El ganador fue el coche creado por Joe Oros, Gail L. Halderman y David Ash, pues atrajo las miradas del presidente de la compañía, Henry Ford II, un hombre corpulento que valoró el espacio interior del mismo. En septiembre de 1962 se firma el protocolo para los pedidos de todos los utillajes necesarios para la fabricación del proyecto T5. El nombre Mustang fue sugerido por John Conley, empleado de la empresa J. Walter Thomson que dirigía el Departamento de Comunicación de Ford, y viene a designar a los caballos salvajes de las praderas norteamericanas. El conocido emblema del caballo al galope de la parrilla frontal del coche fue obra del escultor Charles Kerezstes.

Para comprobar la reacción del público ante un vehículo tan trascendental, se construyó un prototipo denominado Mustang II que fue expuesto en el GP de F1 de 1963 celebrado en el circuito de Watkins Glenn. Dicho concepto esbozaba las líneas generales del Mustang definitivo pero tenía un frontal más afilado. Poco a poco, la prensa comenzó a mostrar fotos del coche, bien conseguidas de forma subrepticia o bien hábilmente filtradas.

La presentación oficial tuvo lugar en una fecha y lugar poco habitual, la Feria Internacional de Nueva York el 17 de abril de 1964, pues tanto Mr Ford II y Iacocca estaban muy seguros de la expectación que causaría el coche. El día antes, dentro de una agresiva campaña de publicidad, se emitió a las 19.00 horas un anuncio en TV que permitió a 29 millones de americanos conocer las primeras imágenes del Mustang. Dicha publicidad fue insertada en 2.600 periódicos. 150 periodistas acreditados de las más prestigiosas publicaciones de automovilismo fueron invitados a Dearborn a probarlo. La institución Tiffany & Co entregó a la Ford un premio por la belleza y equilibrio del diseño del Mustang y en la edición de ese mismo año de las 500 Millas de Indianápolis, un Mustang se encargó de lanzar la carrera.

El precio básico quedó fijado en 2.368 dólares, por debajo de las expectativas de los 2.500 del comité de Morsey. Ello se debió al ahorro obtenido por la utilización del máximo posible de piezas ya existentes en otras gamas de Ford, especialmente de los Fairlane y Falcon. La fabricación comenzó de forma tardía en las factorías de Dearborn, Metuchen y San José. En principio sólo estaban disponibles con carrocería coupé hardtop y convertible, hasta que en septiembre de ese mismo año se incorporó el 'fastback', la carrocería más apreciada por el público dada su agresiva estética deportiva.

La oferta mecánica partía de un seis cilindros en línea de 3,2 litros de 101 cv de potencia. Luego comenzaba la oferta de motores V8, el primero con 164 cv y el resto con 200 y 225 cv, todos con 4,4 litros de cilindrada. El tope de gama era el 289 ci de 4,7 litros y 270 cv 'Challenger'. Igualmente había tres opciones en lo que a cajas de cambio se refiere, de tres y cuatro velocidades manual, y de tres velocidades automática 'Cruise-O-Matic'. 

La conocida primera generación del Mustang se vendió hasta 1966. Llama la atención cómo cambiaba la concepción que se tenía del Mustang desde América a Europa, pues en el Viejo Continente el que en Estados Unidos se consideraba un automóvil de gran serie y difusión y con un precio económico, aquí era un automóvil de lujo. Sus apariciones en la cultura popular son innumerables, pero destaca una especialmente donde el coche tenía un más que especial protagonismo, la película romántica francesa 'Un hombre y una mujer', protagonizada por Jean Louis Trintignant y Anouk Aimeé. En ella podemos ver a la pareja en un Mustang Convertible del 64 en color rojo paseando alegremente por una playa al son de la mítica banda sonora de Francis Lai. Tampoco se puede dejar de mencionar la persecución que por las carreteras de los Alpes suizos sostiene Sean Connery y su Aston Martin DB5 contra otro Mustang Convertible del 64 que termina con las ruedas pinchadas gracias a los gadgets del auto del Agente 007 en la tercera entrega de la saga de películas, 'James Bond contra Goldfinger'.

Posiblemente, el Mustang sea uno de los automóviles más reproducido en miniatura, contándose sus réplicas por millares. Hoy nos centramos en la preciosa y acertada reproducción en escala 1/43 de uno de los grandes fabricantes de miniaturas para coleccionistas, Minichamps. Se trata de un modelo Convertible de 1964. La réplica cuenta con el habitual acabado de la firma alemana de miniaturas destacando por su gran calidad de reproducción en todos los sentidos, su molde -de formas correctas y precisas proporciones- y su rico acabado, con multitud de elementos bien reproducidos que le dan un gran aspecto de realismo. Quizás en esta referencia de color rojo un interior de color blanco hubiera sido más adecuado para crear un mejor contraste, pero lo cierto es que no desentona nada así, es más, resulta muy atractivo. Además es una miniatura que supera con creces las de otros fabricantes en condiciones de precio similares.

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